La durabilidad de las jaulas para gallinas ponedoras tiene un impacto directo en los costos de producción y la estabilidad del sistema avícola. Este artículo explora cómo el uso combinado de acero Q235 con recubrimientos galvanizados o de aleación aluminio-zinc puede extender la vida útil del equipo hasta 15-20 años, evitando reemplazos prematuros y optimizando el retorno de inversión. Se compara técnicamente cada proceso de protección contra la corrosión, se detallan recomendaciones prácticas de mantenimiento y se presentan casos reales de granjas que han logrado mejoras significativas en eficiencia operativa.