La calidad del ambiente en una granja de gallinas ponedoras es clave para mantener altos niveles de producción. Según estudios de la Universidad de Cornell, una temperatura inadecuada o mala calidad del aire puede reducir la producción de huevos hasta en un 15% durante los meses cálidos. El diseño correcto del sistema de ventilación no solo mejora el bienestar animal, sino que también optimiza la rentabilidad del negocio.
Las gallinas tienen una tolerancia estrecha al estrés térmico. Cuando la temperatura supera los 27°C sin control adecuado, su consumo de alimento disminuye, lo que impacta directamente en la formación del huevo. Un estudio publicado por la revista Poultry Science (2022) muestra que granjas con sistemas de ventilación bien organizados logran un aumento promedio del 8–12% en la producción semanal frente a aquellas con ventilación deficiente.
La clave está en crear un flujo de aire constante desde las paredes laterales hacia el techo, permitiendo que el aire caliente se elimine sin generar corrientes molestas. Este tipo de organización, conocida como “flujo de aire cruzado vertical”, es especialmente efectiva en granjas con jaulas H-type, donde el espacio entre los animales permite una distribución uniforme del aire fresco.
En zonas costeras o con alta humedad, como las regiones del norte de México o el sur de España, la corrosión acelera el desgaste de equipos metálicos. Las rejillas y conductos fabricados con aleación de aluminio y zinc ofrecen una vida útil 2–3 veces mayor que los modelos estándar de acero galvanizado. Además, este material reduce la acumulación de polvo y microorganismos, manteniendo la calidad del aire más estable a largo plazo.
Un caso real de una granja en Andalucía, España, reportó una reducción del 40% en mantenimiento anual después de cambiar a este tipo de sistema. Los técnicos notaron menos obstrucciones en los ventiladores y mejor rendimiento del equipo incluso tras 3 años de uso continuo.
No basta con instalar un buen sistema: su éxito depende del seguimiento constante. Se recomienda revisar los siguientes puntos cada semana:
El uso de herramientas simples como un medidor de velocidad del viento o un termómetro infrarrojo puede ayudar a detectar problemas antes de que afecten a las aves. La prevención es siempre más barata que la reparación.
Descubre cómo nuestras soluciones de ventilación adaptadas a tu granja pueden aumentar tu producción de huevos hasta un 12% sin necesidad de inversión masiva.
Conoce nuestra solución completa de ventilación para granjas