Descubra cómo prolongar la vida útil de sus jaulas de acero Q235 con recubrimientos dobles y mantenga su granja funcionando con la máxima eficiencia gracias a cinco prácticas claves.
Su jaula automática para gallinas ponedoras está fabricada con acero Q235, conocido por su alta resistencia y durabilidad. Lo que realmente maximiza su vida es el sistema de doble recubrimiento: una capa de galvanizado por inmersión en caliente seguida de un revestimiento de aleación de aluminio y zinc. Esta combinación crea una barrera que previene la oxidación y la corrosión, protegiendo la estructura incluso en ambientes húmedos y agresivos, comunes en granjas.
| Frecuencia | Tareas Clave |
|---|---|
| Diario | Revisión visual rápida de corrosión y limpieza de residuos fecales para conservar el sistema de drenaje óptimo. |
| Semanal | Lubricación puntual de partes móviles del sistema automatizado y chequeo de sensores de funcionamiento. |
| Mensual | Inspección exhaustiva de la integridad del recubrimiento y ejecución de retoques de pintura anticorrosiva en áreas críticas. |
Muchos productores subestiman el impacto negativo del exceso de humedad y la acumulación prolongada de estiércol en los sistemas de jaulas. Esto puede generar puntos de óxido severos que eventualmente debilitan la estructura y causan fallos mecánicos, aumentando el tiempo fuera de operación y los costos de reparación. No limpiar adecuadamente el sistema de lubricación daña los actuadores automáticos, dificultando la automatización eficiente. Cuidar estos aspectos evita desperfectos y asegura que la jaula funcione al máximo rendimiento.
En una granja modelo en España, aplicando estrictamente este plan de mantenimiento se logró reducir los gastos en reparaciones anuales en un 30% y ampliar la vida útil del sistema en más de cinco años. La tasa de fallos se redujo a menos del 2% en el primer año tras la implementación, aumentando la productividad por un 15% gracias a menos paros no programados.
Siguiendo las normas de seguridad en la manipulación y mantenimiento, como el uso de equipo de protección personal y asegurar que el sistema automático se encuentre en modo de parada antes de intervenir, minimizará riesgos laborales y prolongará la eficiencia del equipo. Una operación segura también contribuye a evitar daños inesperados que impacten en el rendimiento general de la granja.
Solo con dominar estos 5 detalles, usted podrá darle a sus jaulas automáticas cinco años más de vida útil, optimizando ingredientes tan valiosos como reducción de tiempos muertos y aumento de la producción.
¿Ha experimentado fallos comunes en sus jaulas o tiene inquietudes sobre el mantenimiento?
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