¿Estás listo para transformar tu granja de gallinas ponedoras de operación manual a una instalación eficiente y rentable? Este artículo te guía con precisión técnica y experiencia real en la instalación del sistema H-type de recolección automática de huevos y limpieza de excrementos.
Antes de tocar un tornillo, asegúrate de tener:
La clave está en la exactitud del riel. Usa niveles láser o cinta métrica de alta precisión. La tolerancia debe ser menor a ±2 mm. Si el riel se desalinea, el sistema de recolección puede bloquearse cada 2–3 días (datos de casos reales en granjas de 8,000 aves).
Configura el motor con parámetros como: velocidad de 0.8 m/s (ideal para huevos sin rotura), aceleración suave (≤0.5 m/s²) y sensores de posición calibrados con frecuencia semanal.
El sistema debe funcionar en conjunto: recolector + limpiador + control central. Realiza pruebas de carga simulada (uso de pesos iguales a huevos reales) para verificar que el sensor de presión no active falsos positivos.
Errores comunes: huevos atascados (causados por mal ajuste del recogedor → solucione con 10 mm de holgura mínima); banda de excrementos fuera de lugar (suelen deberse a tensión insuficiente → ajusta con 3 kg/cm² de fuerza).
Para granjas pequeñas (5,000–10,000 aves): empieza con una sola línea de recolección y amplía después. En granjas medianas (15,000–25,000 aves): usa múltiples ejes independientes para evitar fallos totales si uno falla.
✅ Autoevaluación rápida: ¿Ya has verificado la tensión de la banda de limpieza? ¿Has probado la sincronización entre recolector y motor? Si respondiste "no" a cualquiera, es momento de pausar y revisar.
Conoce tu camino hacia la automatización: No necesitas cambiar todo de golpe. Comienza con lo más crítico — recolección de huevos — y luego añade sistemas de control ambiental y alimentación automatizada. Así evitas errores costosos y maximizas el retorno de inversión en 6–12 meses.